Agua caliente sanitaria con aerotermia: cómo funciona, qué depósito necesitas y qué vigilar

Por Pedro PérezActualizado el 3 de noviembre de 20263 min de lectura

La aerotermia no solo calienta la casa: también produce el agua caliente sanitaria (ACS) de duchas y grifos. Lo hace de forma distinta a una caldera, con un depósito acumulador, y eso tiene consecuencias en el espacio, en el confort y en el consumo. Lo que conviene saber antes de decidir.

Cómo se produce el agua caliente

La bomba de calor calienta un depósito (acumulador) en lugar de producir el agua en el momento, como hace una caldera de gas instantánea. El sistema alterna entre dos servicios: calefacción y agua caliente. Cuando el depósito baja de la temperatura programada, la máquina conmuta y lo recalienta. Muchos equipos incluyen una resistencia eléctrica de apoyo para casos puntuales: temperaturas muy altas del depósito o picos de demanda.

Por qué el ACS suele ser la parte menos eficiente

El agua caliente sanitaria se acumula a temperaturas más altas que el agua de un suelo radiante. Producir agua más caliente exige más trabajo a la bomba de calor, por lo que el rendimiento en ese servicio suele ser menor que en calefacción con emisores de baja temperatura. No es un fallo: es física. Por eso conviene mirar el rendimiento declarado del equipo para ACS por separado.

Qué tamaño de depósito necesito

Depende del número de personas, de si hay bañera y de los hábitos. No damos un valor único porque cambia mucho: lo correcto es que el instalador lo calcule según el uso de tu casa. Cosas que debes comentarle:

  • Cuántas personas viven y cuántas duchas seguidas se dan por la mañana.
  • Si hay bañera o hidromasaje.
  • Si compartes consumo con lavadora o lavavajillas con toma de agua caliente.

Un depósito pequeño puede quedarse corto, y uno demasiado grande tiene más pérdidas de calor y ocupa espacio. Selectra recuerda que en un piso el módulo hidráulico y el depósito necesitan un hueco similar a un frigorífico.

Legionela: una precaución de higiene

La legionela es una bacteria que puede proliferar en el agua estancada a temperaturas templadas. Para prevenirla, los depósitos suelen programar ciclos periódicos de calentamiento a mayor temperatura, que pueden hacerse con la resistencia de apoyo. Pregunta al instalador:

  • Si el equipo incluye un programa antilegionela y cada cuánto se ejecuta.
  • Qué temperatura alcanza y si lo hace con la resistencia (que gasta más electricidad).
  • Qué recomienda según la normativa que se aplique a tu tipo de vivienda.

Esta información es general; sigue las instrucciones del fabricante y del instalador autorizado.

Cómo ahorrar en agua caliente

  • Programa el calentamiento del depósito en las horas más baratas de tu tarifa (consulta la guía de tarifa eléctrica).
  • No subas la temperatura del depósito más de lo necesario.
  • Aísla bien las tuberías, sobre todo si el depósito queda lejos de los puntos de consumo.
  • Reduce el uso de la resistencia: pide que se configure como apoyo, no como fuente principal.

Preguntas frecuentes

¿Me quedaré sin agua caliente en mitad de la ducha?

Si el depósito está bien dimensionado, no. Si te quedas corto, pide revisar el tamaño o las horas de recalentamiento.

¿Puedo mantener un termo eléctrico o una caldera para el ACS?

Se puede, pero se pierde parte del ahorro de la aerotermia. Compara presupuestos con ACS incluida y sin ella para ver la diferencia de inversión y consumo.

Fuentes consultadas

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